lunes, junio 17, 2024
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CHERBUY, UN MUNDO EN EL MUNDO

Casi un centenar de obras del artista gaditano integran la muestra abierta el Museo hasta el 7 de julio

Textos: Jesús Romero
«La creación del mundo» es, aparte otras cosas, el título de una de las posibles Exposiciones Temporales que tenemos en mente para 2025. Podría haber sido también el título de esta otra exposición titulada “Una vida, Una obra”, cuyo subtítulo manifiesta la intención de sumergirnos en la obra del prolífico artista gaditano Lorenzo Cherbuy.

Nada nuevo bajo el sol, afirmaba contundente el Eclesiastés. Nada nuevo bajo el cielo, que también decía. Todo ha pasado y todo ha sido dicho. Ignorar lo sucedido o el relato del suceso mismo hacen que percibamos novedades donde acaso no las haya.
¿Para qué hacer entonces? ¿Por qué empecinarnos en seguir poniendo manos a la obra? ¿Para qué contar si referir es repetir? Si ciertamente todo está hecho y dicho… Pero si fuera cierto que somos únicos e irrepetibles, igual cabe novedad, o algo que se le parezca, a pesar de los temas trillados, recurrentes que Cherbuy, como tantos y tantos artistas a lo largo de los siglos, afrontan en su obra. La mirada, desde sí, personalísima perspectiva. O el lenguaje suyo, particularísimamente suyo. Su voz. El timbre de su voz. O ese acento suyo, como dice el anuncio de la tele, que lo hace reconocible de inmediato y que, claro y distinto, lo identifica.

Cherbuy es uno de los autores gaditanos más reconocibles

La cosa es que cuando vinieron a vernos al Museo hace ya casi dos años, Cherbuy era para nosotros un nombre que de sólo de lejos nos sonaba. Pese a la popularidad de la que gozó durante años su obra y él mismo entre los gaditanos. Nos contaron. Nos dijeron. Y nos mostraron. Nunca habíamos visto nada que se le pareciera. Su voz, su timbre de voz, su acento, lo que sea. Suyo. Totalmente suyo. Y decidimos, de inmediato, hacerlo nuestro durante un par de meses para compartirlo.

“La creación del mundo. Descubriendo el mundo de Lorenzo Cherbuy” ocupará hasta el siete de julio dos de las salas con que, para sus Exposiciones Temporales, cuenta el Museo de Chiclana. Y no se toma esta decisión no tanto con la intención de ofrecer al público un mayor número de obras cuanto de mostrar otros aspectos de ésta menos conocidos, otras dimensiones del creador mismo.

La muestra reivindica su aportación al arte y a la cultura en general

La primera sala ofrece al público la cara más conocida de su producción, la más reconocible. En esta sala, aunque abordando -convenientemente secuenciados e intentando no incidir en tópicos limitantes- los asuntos que su obra más frecuenta: su visión de la naturaleza, del lugar que los hombres y mujeres en ella ocupan -sin desdeñar lo diferencialmente humano-, su interés por la condición humana -por el individuo y por la sociedad que junto a otros conforma-, etc. Pero, temas tratados al margen, esta sala ofrece sobre todo al visitante la posibilidad de acercarse al lenguaje plástico con que Cherbuy los afronta, lenguaje que -muy otra cosa que mera forma- dice mucho del fondo. Es en su lenguaje plástico donde se evidencia esa manera vitalista de mirar su entorno, su profundo sentido del humor -ironía frecuente, ocasional sarcasmo- que en ningún momento resta seriedad a cuanto refiere.

Pinturas, esculturas y dibujos son algunas de las obras expuestas

Porque pudiera alguien pensar, dado el primor procedimental con que elabora sus obras, en Cherbuy como artesano muy original pero artesano. Y nada más lejos por mucho que la habilidad de sus manos jueguen un importante papel en el acabado de sus obras, así en plural. Porque la obra de Cherbuy, en singular ahora, se sustenta sobre el hondo pensador que también fue, pensador al que -bajo pretexto de mostrar al estupendo dibujante de sus cuadernos- dedica esta muestra la segunda sala.

Centrado, aunque no de manera exclusiva, en su obra más íntima -la de sus cuadernos, donde textos y dibujos se entreveran-, este espacio nos acerca a sus referentes nutricios, los referentes del insaciable lector -con excelente tino- que Cherbuy fue o del amante de la música que fue también.

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