Una ciudad que crece, y los datos de la recogida de basuras revelan que la población atendida a lo largo del año está muy por encima de las 150.000 personas, 92.000 de ellas empadronadas y el resto que vive y no está censada o pasa largos periodos viviendo en el municipio, necesita que las administraciones competentes se impliquen para mejorar e incrementar las infraestructuras y equipamientos para atender de una manera digna y adecuada a sus habitantes.
Este es el caso de Chiclana que sigue sin recibir la atención que se merece para encontrar soluciones a cuestiones como la Educación, con un déficit de colegios e institutos; la atención sanitaria, con el centro de salud de La Cucarela sin construir; o la ejecución de infraestructuras necesarias para su desarrollo.
Estos más de 150.000 habitantes merecen y necesitan el apoyo de las administraciones. En este caso de la Junta de Andalucía. Ojalá sea posible.

