Esta entidad cumple cincuenta años de existencia convertida en referente cultural de la ciudad
Este año de 2023 está siendo intenso en conmemoraciones. Diversas entidades y asociaciones deportivas y culturales celebran sus efemérides: el Chiclana C. F. (75 años), la Fundación Vipren (40), la Asociación de Reyes Magos (25), el Ateneo (20) y Museo Paquiro (20). También 5 décadas la Peña Flamenca Chiclanera. Todo ello síntoma del cambio sociopolítico y cultural producido en nuestra ciudad a partir de la llegada de la democracia, tras la muerte del dictador.
En aquellos años algunas personas con inquietudes culturales fueron capaces de unir y reunir a un grupo de ciudadanos dispuestos a formar y crear las primeras asociaciones socioculturales de finales de la dictadura y comienzos de la democracia. Además de la peña –a la que se le añadió el nombre del cantaor lebrijano Curro Malena–nacieron otras como el Club Náutico de Sancti Petri (1975), el cine-club Puente Chico (1978) y la Agrupación Fotográfica Chiclanera (1978).
La primera sede de la Peña Flamenca estuvo ubicada en la calle San Cayetano
Conmemorar cincuenta años es un hito histórico para cualquier entidad porque, además de referente asociativo y cultural, entra por derecho propio en la historia de Chiclana. La Peña Flamenca Chiclanera forma parte de nuestro patrimonio inmaterial y es la más antigua de todas cuanto perviven, tras diferentes etapas en la que hombres y mujeres han dado lo mejor de sí mismos para mantener encendida la vieja antorcha prendida hace cinco décadas cuando inició sus pasos en aquella maravillosa aventura humana entorno al flamenco. Entonces, un grupo de aficionados al cante jondo que se reunían en la barbería de Miguel Pérez García –en la calle Ancha– tomaron la decisión de organizarse para la creación de una peña flamenca que quedó inscrita en octubre de 1973 en el Gobierno Civil de la provincia de Cádiz como “asociación recreativa y cultural”. El primer presidente fue Agustín Benítez García (1973-1976). Le sucedería, José Macías Muñoz (1977-1979).
En la calle san Cayetano tuvo la peña su primera sede y al cabo de tres años optaron por una mayor y más adecuada en la calle Carmen Picazo número 20. La proyección de la peña fue extraordinaria convocando cada año concursos nacionales de cante jondo para aficionados en la Caseta Municipal, festivales y otros eventos relacionados con el flamenco, al tiempo que aumentaba el número de socios. En este periodo llega a la presidencia, el flamencólogo y gran aficionado, Manuel Piñero Lema (1980-1983). En años sucesivos, entre 1984 y 1987, la responsabilidad de la presidencia recayó en Juan Rodríguez Morales, volviendo después a Manuel Piñero (1987-1988).
Numerosas actividades conmemoran esta efeméride
Desocupada la peña de la calle Carmen Picazo, tras romperse el contrato de arrendamiento, es acogida en el Cerro del trigo, donde permanecerá otros tres años cruciales que sirvieron para fortalecer las ilusiones de los socios. No por ello se paralizaron los actos culturales en torno al flamenco. En 1989 ejercerá como presidente, José Parra Rodríguez (1989-1990) volviéndola a ostentar en el trienio 1995-1997 y entre 2003-2004. Para el año 1991, el socio fundador, José Macías Muñoz, retornaba a la presidencia. En los siguientes tres años (1993-1995) el presidente será Manuel Vela Real, que nombrará vicepresidente a Carlos García Viejo, actual tesorero. Entonces, en el inicio de su presidencia, se alquiló un local en la calle Olivo para una nueva sede; un cambio muy significativo porque, no solo se realizarán actuaciones en ella e intercambios con varias peñas de Andalucía, también en tiempo estival se organizarán festivales en la playa y en la antigua plaza de toros. En el año 1999, y después en el 2002, repite en la presidencia, José Macías Muñoz. A partir de 1999 asume la presidencia por primera vez, Manuel Parra Gutiérrez. Es, de todos los presidentes, el que más año ha ejercido como tal (2000-2002, 2005-2011 y 2016-2019). Finalmente, entre el 2012-2015, José Manuel González Perea, será presidente. Desde 2021 y hasta la actualidad sigue en el cargo.
Inaugurado siglo XXI se produjo un notable incremento de actividades: el festival “Chiclana con salero”, la reedición de la “Fiesta de la Parpuja” y otros que se han visto favorecidos por el interés de los aficionados que acuden a ellos. Además, la apertura de su flamante sede en la calle Luna, en 2011, ha supuesto un crecimiento sociocultural importante, no solo abriendo sus puertas al flamenco, sino a otras actividades culturales. La peña, en verdad, ya es patrimonio de la ciudad gracias al esfuerzo de sus socios –fundadores, antiguos y modernos–, artistas flamencos (cante, toque y baile), colaboradores y todos aquellos que, sintiendo pasión por el flamenco, la han convertido en referente cultural de una manifestación que lleva el sello genuino de nuestra tierra.
Con motivo de la conmemoración del cincuentenario la peña ha programado, durante este mes de octubre, un importante número de actividades en su sede local de la calle Luna. Actos que recapitulan estos cincuenta años en la historia del flamenco en nuestra ciudad. Nuestra enhorabuena.

