sábado, marzo 14, 2026
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Primer gobierno municipal de la Restauración

Se cumplen 150º años del inicio del periodo histórico y sistema político denominado La Restauración

En estos primeros días de enero, se cumplen 150º años del inicio del periodo histórico –y sistema político– denominado «La Restauración»: la vuelta de los Borbones al trono de España en la persona de un joven Rey de 18 años de edad: Alfonso de Borbón y Borbón (1857-1885). Mientras el 6 de enero de 1875 el nuevo Rey partía en tren de la estación de Lyon hacia Marsella, en Chiclana era destituido el alcalde liberal Juan Galindo Serrano, y nombrado nuevo presidente del Cabildo municipal, Francisco Manjón Rodríguez, uno de los mayores contribuyentes de la villa. Bajo su presidencia tendría que constituirse el nuevo Ayuntamiento de la villa por orden del gobernador militar de la provincia, Federico Soria de Santa Cruz. Sin embargo, aunque la orden llegó a las diez de la mañana no se pudo cumplir con prontitud, pues solo se presentaron tres personas de las que habían sido elegidas como concejales. Por ello, el delegado de la autoridad, Joaquín Díaz, dio cuenta del hecho al gobernador militar y este envió un nuevo telegrama a las cinco de la tarde para que esa misma noche se constituyese el nuevo Ayuntamiento sin excusas ni demora, no admitiendo dimisión alguna.

Francisco Manjón fue nombrado nuevo presidente del Cabildo municipal

El Cabildo quedó constituido por el alcalde, quince concejales y un regidor síndico. Al día siguiente, reunido de nuevo y a propuesta del alcalde-presidente, se cesaba al secretario del Ayuntamiento, Guillermo Autrán de los Palacios y al oficial primero del secretario, Manuel Mínguez Delgado. Al secretario le sustituyó interinamente uno de los nuevos concejales, Joaquín Eduardo Martín.

La prensa, conocedora de la ocurrido, publicó el hecho de la dificultad de la formación del Cabildo: «Se asegura que el ayuntamiento no pudo formarse por la falta de asistencia de los individuos nombrados, siendo así que a las ocho de la noche de aquel mismo día y a escepcion [excepción] de dos o tres de sus nuevos miembros, celebraba su primera sesión con verdadero regocijo de la población entera.

El Cabildo lo integraba el alcalde, quince concejales y un regidor síndico

Para formar el ayuntamiento de Chiclana no han sido necesaria ninguna clase de esfuerzos ni de amenazas, y sí únicamente convencer a sus individuos de que era indispensable el sacrificio de su reposo si le había de levantar el decaído espíritu de esta pobre villa».
El Rey, desde Marsella, embarcó en la fragata «Navas de Tolosa» llegando al puerto de Barcelona el día 9 de enero. Cinco días después, el 14, en una mañana fría y clara de invierno entraba en Madrid el recién proclamado rey de España, Alfonso de Borbón y Borbón, cruzando un arco de triunfo que habían realizado las señoras de una asociación para socorrer a los heridos del ejército, en la calle de Alcalá.

En Chiclana, la noticia llegaba a través de un telegrama enviado por el Gobernador Civil de la provincia. La Corporación acordó: «Elevar a S.M. una felicitación por su exaltación al trono y feliz llegada a Madrid…». Y acordó celebrar un Te Deum con misa solemne en la iglesia de San Juan Bautista al domingo siguiente. También se dispuso un repique de campanas en todas las iglesias de la villa, mientras la banda de música municipal recorrió las calles tocando la «Marcha Real». Además, y mediante edicto, se convocaba a todos los ciudadanos que engalanasen sus fachadas.

Finalizados los festejos, el nuevo Ayuntamiento iniciaba su andadura decretando medidas que pudiesen paliar la difícil situación de la economía municipal. La falta de fondos municipales le hacía ser acreedor de diversas partidas imposibles de pagar, por lo que solicitaba al gobernador civil de la provincia el retraso de los impuestos previstos para el primer trimestre del año. Entre ellas, la deuda que se mantenía con el Ayuntamiento de San Fernando por los gastos originados de la cárcel en los años que Chiclana formaba parte del partido judicial de la vecina ciudad, o el impago a un particular de cuarenta farolas del alumbrado público. Por otro lado, una de las medidas más populares del nuevo Cabildo, a pesar del delicado estado de las finanzas municipales, fue derogar el recargo municipal sobre los cereales, por lo que sólo tendría que pagar el impuesto al tesoro.

El arriendo del alumbrado público fue revisado y subastado para los dos siguientes años. El día de la onomástica del Rey, se corrió un toro con cuerda por las calles que fue costeado por el alcalde y los regidores con el fin de no agravar más la penuria económica; una foto pintada del Rey realizada por Adolfo María del Carmen, que había sido colgada en el balcón del Ayuntamiento, tardaría en ser abonada al artista. En cuanto a las obras más urgentes destacaban: el arreglo de la alameda de la vera del río, la mejora de madronas de varias calles, la limpieza de cloacas, la reparación de la cárcel y de una fuente pública. Asimismo, se nombraron nuevos alcaldes de barrios.

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