viernes, abril 24, 2026
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Y MÁS BODEGONES

El Museo de Chiclana acoge una exposición sobre los bodegones existentes en los fondos de este equipamiento municipal con obras de Sebastián Gessa Arias, Adela Ginés o Fernando Francés

Jesús Romero
Del bodegón hablábamos el último día y sobre ello volvemos de nuevo ahora. Aquí en estas páginas porque también aquí en el Museo. Dos Exposiciones, pues, sobre el género que hemos hecho coincidir en nuestra propuesta veraniega.

Si “No sólo de pan” pretende ser una aproximación al bodegón -a sus orígenes, a su devenir-, esta otra nueva exposición ya anticipa con su descriptivo título lo que el visitante va a encontrarse en este espacio: exactamente “El bodegón en los fondos del Museo de Chiclana”. Ni más, ni menos. Título, por cierto -”Ni más, ni menos”, quiero decir – de un casi bodegón de esas postrimerías de Valdés, vanitas, vanitatis. O sea: bodegones presentes en la Colección del Museo, una colección que no ha cesado de crecer desde la apertura del Museo de Chiclana al público. También en lo que al bodegón se refiere. Y es que no está mal representado éste, ni en calidad ni en cantidad, en sus fondos, expuestos de manera permanente o no.

La muestra estará abierta al público hasta el 14 de septiembre

No es esto de extrañar cuando,desde un primer momento, se tuvo claro -sin una sola obra suya entonces en Chiclana- que había de reservar el Museo un rincón a uno de sus pintores más célebres del XIX, Sebastián Gessa Arias, artista que centró su obra en la pintura de flores -con un rigor propio de botánico- y que precisamente con sus bodegones florales alcanzó su máximo reconocimiento. De Gessa mostramos varias obras en esta nueva Exposición Temporal -algunas de ellas sólo vistas anteriormente aquí en muestras de carácter temporal, incluso alguna que otra no mostrada nunca antes al público-. Pero conscientes de que, aparte su obra plástica personal, la enseñanza del dibujo y la pintura fue parte importantísima de su obra -su otra obra, si se quiere- también, ofrecemos al público la posibilidad de ver piezas de algunas de sus discípulas presentes hoy en los fondos del Museo gracias a las adquisiciones que, sin prisa -los medios son los que son- pero sin pausa, hemos venido realizando a lo largo de los últimos años. Así, mostramos obras de pintoras relevantes, que acalzaron la excelencia misma del maestro por lo menos, como Fernanda Francés, Julia Alcayde o, de manera indirecta a través del magisterio de Marcelina Poncela -alumna directa de Gessa-, Andrea Prieto entre otras. También, no podía faltar ahora que las mencionamos, algo de Adela Ginés Ortiz. Una copia -realizada por Eduardo Martínez- de una de las obras de Ginés Ortiz presente en el Prado.

Cuenta con más de una veintena de piezas entre óleos, acuarelas y dibujos

Y de esta misma época de Gessa y sus discípulas, cuenta esta exposición también con la presencia de Juan Antonio González, otro reconocido pintor chiclanero del XIX, que sólo muy ocasionalmente ejerció como pintor de bodegones, pues la pintura que le valió reconocimiento iba por muy otros derrotero. El bodegón que de González mostramos ahora no podía ser más de aquí y de ahora -de ahora mismito-, con estos calores que prometen ser cortos: gambas y cangrejos cocidos… con una jarra de cerveza.

Por otra parte, y siendo importante la colección de Agustín Segura del Museo de Chiclana -la más importante colección del pintor-, no podía faltar en esta muestra, pese a que debe su importancia principalmente al retrato, un bodegón suyo -fue recurrente el género en su producción- nunca antes mostrado en público.
Y acercándonos más aún a nuestro tiempo, un bodegón de Amparo Cruz-Herrera -donación de Francisca Vázquez- o un par de bodegones -donación ambos de Eduardo Martínez que pudimos ver en su trabajo “Homo homini”- completan esta interesante muestra del bodegón en de los fondos del Museo de Chiclana.

La exposición habla también del trabajo constante y callado del Museo

Más de una veintena de piezas -entre óleos, acuarelas y dibujos- que, en tanto aguardamos la ampliación del Museo, tenemos la ocasión de disfrutar en este segundo tramo del verano.

Una exposición que nos habla del bodegón, sí, pero también del trabajo constante y callado del Museo entre bambalinas.

Si con “No sólo de pan” se ofreció al público una aproximación al género, con esta nueva exposición -que se engloba dentro del conjunto “Contextos del Museo de Chiclana”-, el Museo quiere mostrar al visitante una muestra del conjunto de bodegones presente en sus fondos. La mayor parte de las obras que ahora se exponen no se hallan presentes en la Exposición Permanente, razón por la cual resultan desconocidas para muchas personas; otras sólo han visto la luz de manera ocasional a través del programa de Exposiciones Temporales, incluyendo en éste la iniciativa “La pieza del mes”. Y no pocas se exponen públicamente por primera vez. Por todo ello es una ocasión única para acercarse a la Colección del Museo de nuestra ciudad, una colección en continuo crecimiento que no ha dejado de incrementar sus fondos desde la apertura del Museo. También en lo que a este género que ahora centra su atención se refiere.

La Colección del Museo se encuentra en continuo crecimiento

Y es que no está mal representado, ni en calidad ni en cantidad, el bodegón en los fondos -expuestos de manera permanente o no- del Museo de Chiclana.
No es esto de extrañar cuando, desde un primer momento, se tuvo claro -sin una sola obra suya entonces en Chiclana- que había de reservar el Museo un rincón a uno de sus pintores más célebres del XIX, Sebastián Gessa Arias, artista que centró su obra en la pintura de flores -con un rigor propio de botánico- y que alcanzó el máximo reconocimiento con sus bodegones florales. Pero su obra fue también el magisterio que ejerció sobre jóvenes pintoras de su tiempo -como Adela Ginés, Fernanda Francés, Julia Alcayde o, de manera indirecta a través de Marcelina Poncela, Andrea Prieto entre otras- que alcanzaron igual excelencia que el mismo maestro. De él y de ellas muestra obras esta nueva Exposición Temporal.

Junto a éstos, destacamos la presencia de Juan Antonio González, otro reconocido pintor chiclanero del XIX, ocasionalmente autor de bodegones.
Relevante también la colección de Agustín Segura del Museo de Chiclana -la más importante colección del pintor-, también lo presentamos ahora, aunque debe su importancia al retrato, como autor de bodegón, género que trató también de manera recurrente a lo largo de su trayectoria.

Y acercándonos más aún a nuestro tiempo, un bodegón de Amparo Cruz-Herrera -donación de Francisca Vázquez- o un par de bodegones -donación ambos de Eduardo Martínez y que ya pudimos ver en su trabajo “Homo homini”- completan esta interesante muestra del bodegón en de los fondos del Museo de Chiclana.

Más de una veintena de piezas -entre óleos, acuarelas y dibujos- que, en tanto aguardamos la ampliación del Museo, tenemos la ocasión de disfrutar a lo largo de este segundo tramo del viaje.
En la Exposición Permanente del Museo, otros bodegones también de Segura y de Gessa.

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