InicioCulturaEL RENACIMIENTO AQUÍ Y AHORA

EL RENACIMIENTO AQUÍ Y AHORA

El Museo de Chiclana explora cómo este movimiento cultural trascendió la pintura, la escultura y la arquitectura para impulsar la ciencia, la geografía, la literatura y la imprenta

No todas las Exposiciones del Museo tienen a las artes plásticas por objeto, aunque casi todas tienen algo de ello de manera más o menos complementarias. Pero varias cada año se centran en estas artes y acoge, por lo general, cada año el Museo de Chiclana -que no es una pinacoteca- exposiciones de carácter artístico en sus espacios de Exposiciones Temporales. Muchas de ellas, aunque no siempre, guardan relación con artistas de la zona -no todas- o con asuntos de nuestra tierra o nuestra Historia -no todas-. Y ocasionalmente tienen que ver, a la vez, con asuntos nuestros tratados por artistas de aquí o muy vinculados a Chiclana. De todo hemos tenido de una manera amplia este año que ya encara su recta final. De esto último que acabamos de decir hemos tenido este año dos claros ejemplos: por un lado, las visiones de Chiclanas que las estampaciones de Díaz de la Torre y de Gabarre, de amplia difusión ambas en su momento, nos mostraron; por otro, las pinturas recogidas en “Vistas nunca vistas” de artistas bien diversos que ofrecieron sus particulares visiones de nuestra localidad.

Pero, otras veces -y siguiendo en el ámbito de las artes plásticas-, el artista no es de aquí y tampoco es Chiclana el objeto a tratar o re-tratar. Algún comentario al respecto nos ha llegado y alguno ha habido que casi nos ha pedido explicaciones. ¿Se imaginan ustedes que alguien pidiera explicaciones en Madrid porque acogiera un Museo -da igual- obras, por ejemplo, de Van Gogh o Ggiacometti? ¿O que una pinacoteca renombrada exponga, con motivo de lo que sea -pretextos o justificaciones hay para todo-, una muestra de los trabajos de Balenciaga?

Salvando las enormes distancias, tampoco tenemos que recortar aquí horizontes. Podemos disfrutar de nuestras cosas más propias y, a la vez, ampliar nuestros horizontes. De esto va, más o menos, estas que, en torno al renacimiento, hemos abierto al público estas últimas semanas.

Con marcado interés pedagógico -¡estas cosas entran incluso en el temario!-, aunque destinada al público en general, hemos propuesto, en dos exposiciones distintas y complementarias, una aproximación al Renacimiento, asunto que a mucha gente de aquí le está resultando de interés y también, así lo vemos, a mucha gente de fuera que -atrás ya el verano- nos visita.

Una de ellas, bajo el título general de “El Renacimiento, memoria y proyecto”, nos acerca al Renacimiento a través de la pintura. Dividida esta exposición en dos espacios diferentes -Sala 1 y Sala 2 de Exposiciones Temporales-, acoge, a modo monográfico, el primero de ellos una muestra sobre la pintura renacentista italiana -Italia, lógica cuna del Renacimiento, pues de un rescate/de un renacer de la Antigua Roma hasta cierto punto de trata- desde los albores de la misma en el Quattrocento hasta sus fronteras difusas con el Manierismo. Treinta y una pinturas en esta primera parte que, recordando a una de las cimas de la literatura de la época en lengua española, lleva el subtítulo “La fuente do mana”. En la Sala 2, y con el subtítulo “El grano en la tierra”, referimos la acogida del nuevo estilo en nuestra tierra y el carácter propio que ésta imprime a cuanto, con procedencia Italiana recibe. Esta sala otorga, a modo de mención especial, un espacio relativamente amplio a la singularidad de ese particularísimo Greco, pintor nuestro que nació en Grecia y se nutrió en Italia antes de recalar aquí y hallar en Toledo su -en el más amplio sentido- sitio. Veintidós pinturas que sumadas a las veintinueve ya mencionadas suman un total de cincuenta y una. Pinturas que se presentan acompañadas de un buen número de piezas complementarias -esculturas, grabados y códices miniados que, en excelentes ejemplares facsimilares nos recuerdan la importancia de la pintura en éstos- que nos ayudan a sumergirnos en la pintura de la época.

Pero avisado el visitante, desde el primer momento, de que el Renacimiento es más que sólo arte -en el sentido plástico del término que hoy mayormente usamos para entendernos- y que el arte no se ciñe solo a la pintura, la muestra sobre el Renacimiento acoge, con el título “El Renacimiento, las otras artes” otra exposición simultánea que nos recuerda que hubo muchas más artes. Incluso no plásticas.

ARTÍCULOS RELACIONADOS

MÁS POPULAR

COMENTARIOS RECIENTES