LA RIADA DEL 19 DE OCTUBRE DE 1965, CON EL DESBORDAMIENTO DEL RíO, HA QUEDADO ANCLADA EN LA MEMORIA COLECTIVA DE LOS CHICLANEROS
Este próximo domingo 19 de octubre, Chiclana conmemora el sesenta aniversario de la mayor catástrofe natural de la historia de la ciudad, el desbordamiento del río Iro que provocó graves desperfectos en infraestructuras, así como pérdidas materiales en gran parte de la ciudad, sobre todo en ambas márgenes del río.
A pesar de esos cuantiosos daños, afortunadamente, no hubo que lamentar víctimas, gracias, probablemente, a que la tragedia tuviese lugar durante el día y no por la noche, algo que, sin duda, hubiese provocado daños mayores. Una tragedia que ha quedado anclada en la memoria colectiva de chiclaneros y chiclaneras y que marcó un antes y un después en Chiclana, no solo en las calles, los edificios, sino en las personas, ya que la riada se llevó ilusiones, proyectos y sueños.
Aquel 19 de octubre de 1965 amaneció despejado en la ciudad. Sin embargo, sobre las dos menos cuarto de la tarde, la suma de las lluvias caídas durante la madrugada anterior, más de 250 litros por metro cuadrado, las que tuvieron lugar en Medina Sidonia y la marea alta en la desembocadura del río, hizo que el Iro no pudiese asumir tanta cantidad de agua. Los muros de contención existentes en ambas riberas no resistieron y reventaron y el agua se desbordó, sin que nada pudiera frenar su avance y su devastación.
a pesar de los cuantiosos daños y pérdidas no hubo que lamentar víctimas mortales
El Campo de Fútbol Municipal, las calles Carmen Picazo, Paciano del Barco, Goya y las de la barriada del Carmen fueron las más afectadas en la zona de La Banda. En El Lugar, el desbordamiento afectó especialmente a la barriada del Pilar, donde el agua llegó a alcanzar una altura de siete metros, una parte de Cuesta del Matadero y las chozas y casas más bajas de la avenida de los Reyes Católicos.
En el centro urbano se vieron afectadas la plaza de España, las calles Huerta Chica en su tramo final, La Fuente, Vega, Padre Caro, Nuestra Señora de los Remedios, Magistral Cabrera, Arroyuelo, Constitución, Caraza, Mendaro, Iro, Concepción y toda la zona de las Albinas. En la Alameda del Río quedaron dañados el quiosco de la música, el teatro García Gutiérrez, y el acceso al Puente Chico, que fueron derribados poco después, debido al lamentable estado en el quedaron.
Más de tres mil familias se quedaron sin hogar, perdiendo todo lo que tenían en un momento y tuvieron que volver a reinventar sus vidas y sus hogares.
Las pérdidas fueron cuantiosas: numerosas casas inundadas y la pérdida de muebles, enseres, objetos personales y recuerdos de toda una vida. Hubo momentos que se rozó la tragedia en varios lugares, especialmente en el comedor de Auxilio Social de la calle Magistral Cabrera en el que se encontraban 50 niñas y niños. Afortunadamente todos fueron rescatados sanos y salvos.
Para la evacuación de los afectados se utilizaron numerosas lanchas y helicópteros llegados de la base naval de Rota que rescataron a los ciudadanos que se habían refugiado en las azoteas de sus viviendas.
Para la evacuación de los afectados se utilizaron numerosas lanchas y helicópteros
Unas labores de auxilio en la que participaron de manera conjunta Bomberos de Cádiz, Guardia Civil, Policía Municipal, las Fuerzas Armadas y, de una manera muy especial el pueblo de Chiclana, que se volcó con los que sufrieron las inundaciones, aportando ropa, mantas, muebles, comida y alojamiento a los damnificados, desde el primer momento de la riada, de manera que quienes lo habían perdido todo recibieron ayuda de los que se habían salvado de este desastre natural.
Asimismo, muchos chiclaneros participaron en las labores de rescate de sus paisanos, mostrando su solidaridad desde el primer momento y demostrando así su voluntad de ayudar a quienes en aquellos trágicos momentos más lo necesitaban.
También participaron en estas tareas de socorro miembros de Cáritas Diocesana, Auxilio Social y la Sección Femenina que habilitaron comedores y albergues en los colegios y se procedió a la vacunación contra el tifus.

