T.ARIZA/ Chiclana
La ciudad tuvo su origen en el Cerro del Castillo donde se conservan restos de viviendas fenicias, algunas ocultas bajo una capa de tierra
Corría el año 2006 cuando la Junta de Andalucía comenzó la construcción de una promoción de viviendas en la zona del Cerro del Castillo, concretamente en la calle Ánimas. Durante las catas pertinentes los arqueólogos que participaban en estos trabajos se llevaron una grata sorpresa, el descubrimiento de la ciudad fenicia de Chiclana.
Hoy en día, cuando el ciudadano de a pie pasa por esta zona, sólo ve un terreno delimitado por un muro y una valla, en cuya superficie crece la hierba, sin embargo, si se retira esta fina capa de tierra, sustentada por telas especiales para tal efecto, queda al descubierto la Chiclana fenicia, un recinto fortificado en cuyo interior se ubica una serie de estancias y almacenes, de los siglos VIII al VI a.C., señal inequívoca de que, en este lugar, habitaron los primeros chiclaneros. Araíz de este hallazgo se realizaron excavaciones en los alrededores, como es el caso de la propia calle Ánimas o una antigua bodega transformada en nave municipal, en cuyo interior se puede contemplar lo que podría ser la cocina de una casa fenicia, restos de ánforas, pesas de redes y, ya de época más moderna, un silo medieval. La mayoría de las piezas encontradas se llevaron al Museo Provincial de Cádiz, pero in situ, además de las estructuras de las casas, se puede ver un ánfora, incrustada en la pared, y justo encima, un botellín de cerveza, de la marca Estrella del Sur, que podría ser del año 1945, son pequeños detalles que nos regalan las diferentes capas de tierra que se superponen con el paso del tiempo.
Han pasado ya casi 10 años desde el primer hallazgo y, a pesar de que se avanzó mucho en su momento en cuanto a excavaciones, en la actualidad todo está paralizado. La arqueóloga, Paloma Bueno, movida por una gran inquietud y sensibilidad, está luchando desde entonces para dar a conocer una página desconocida en la historia de Chiclana. Lamenta que no se haya puesto en valor como ha ocurrido en Cádiz con el yacimiento Gadir, por tal motivo creó la asociación La Posada de Gerión, con sede en la calle La Rosa, desde la que, ella misma, realiza visitas al yacimiento de la nave municipal, previa cita y con un precio de 3€ para el mantenimiento de la asociación ya que, por el momento, no cuenta con financiación institucional. Le gustaría que el Ayuntamiento colocara una cubierta sobre el terreno de la calle Ánimas para volver a sacar los restos a la superficie y que puedan ser visitados.



