C.REYES/Chiclana
La Asociación Sociocultural de la Mujer, Asocum, cumple 30 años desde su fundación. Una asociación que nació para reunir a las mujeres, debatir y luchar contra las injusticias que vivían entonces y que aún se pueden trasladar a la situación actual. Manuela Gómez ha sido la presidenta desde su constitución, quizás por su “constancia y perseverancia”, como ella misma apunta, o también por su implicación en tantas actividades en las que ha participado a lo largo de su vida. Tras escuchar a a Marcela Lagarde en Baeza fue cuando comenzó a definirse como ‘feminista’, al sentirse identificada con las palabras de la conferenciante.
Lo primero que hicieron desde la entidad fue una encuesta para conocer qué actividades demandaban las mujeres de Chiclana. Como era de esperar, lo más solicitado fue ‘corte y confección’, tarea que nunca llegaron a realizar, pues querían un cambio de mentalidad y una renovación en sus quehaceres. Cabe destacar que las integrantes de Asocum fueron las pioneras en manifestarse en contra de la violencia de género por las calles de Chiclana, aunque Manuela recuerda que algunas mujeres no querían participar por si pensaban que sus maridos las maltrataban a ellas. «Era la mentalidad que había», indica.
La asociación también llevó para adelante una revista trimestral llamada ‘La Troja’, que funcionaba como un cajón de sastre, donde había lugar para entrevistas y diferentes artículos de opinión escritos por diferentes personas, amantes de la escritura. La revista contó con bastante éxito mientras duró.
Uno de los cometidos de Asocum era «abrir los ojos» a aquellas mujeres que estaban sufriendo malos tratos por parte de su parejas y les explicaban en las charlas lo que podrían ganar en libertad y en su vida privada. Gómez recuerda que la incorporación de algunas mujeres a la asociación provocó malestar entre los maridos con la presidenta, aun así, nunca ha dejado de ayudar en lo que ha podido y siempre ha estado- y está-dispuesta a tender la mano. Algunas terminaron abandonando la asociación porque quisieron retomar sus estudios, incluso una mujer de 70 años se sacó el carnet de conducir, hechos que hicieron a la feminista enorgullecerse.
De este modo, Asocum suele organizar reuniones para debatir respecto a algún asunto, además, también han organizado jornadas de género. «La educación en este sentido es muy importante», señala. Se trata pues, de una asociación que se encuentra muy activa y donde continúan reivindicando los derechos de las mujeres.
Gómez se siente optimista con respecto al objetivo común que tienen este tipo de asociaciones, alcanzar una igualdad real, “lo conseguiremos. Ya hay más gente preparada. La ignorancia es un retroceso”. No obstante, la presidenta de Asocum piensa que «la sociedad tiene que responder e involucrarse más en estos asuntos sobre la violencia machista» y cree que las generaciones más jóvenes deberían tomar el relevo.


