El próximo año, Chiclana celebrará el 150 aniversario del título de «ciudad», otorgado el 8 de agosto de 1876 por el rey Alfonso XII, reconociendo así el aumento de su población y el desarrollo industrial y comercial.
Desde entonces y hasta ahora mucho han cambiado las cosas. De una villa cuyo sustento de la economía era las viñas y el vino hemos pasado a una ciudad de más de 90.000 habitantes censados y en la que el Turismo es el principal motor económico. Un crecimiento que se refleja en que en estos momentos, Chiclana sea la única ciudad de la Bahía con crecimiento vegetativo positivo, es decir, más nacimientos que defunciones. Para seguir manteniendo este camino ascendente es imprescindible que todas las administraciones, especialmente la Junta de Andalucía, se comprometan con la ciudad y ejecuten las actuaciones pendientes en materia de Sanidad, Infraestructuras o Educación. No es una cuestión de color político sino de justicia.

