Teatro, geología, árboles y aves insectívoras, protagonistas de esta iniciativa educativa y mediambiental
El delegado de Medio Ambiente y vicepresidente de Chiclana Natural, Roberto Palmero, ha presentado las diferentes actividades del programa de Educación Ambiental que se desarrollarán a lo largo del segundo trimestre del curso escolar. Son los casos de la obra de teatro infantil «El secreto del planeta Tierra», las «Jornadas Educativas de Geología y Medioambiente» y los talleres «¡Va de árboles!» y «Mosquiaves».
Para dar a conocer todo lo referente a la oferta educativa que estará presente durante los meses de enero, febrero y marzo, Roberto Palmero ha estado acompañado por Estefanía Pérez y Ainea Suazo, de Althea Formación, empresa encargada de impartir los tres talleres que conforman las ‘Jornadas Educativas de Geología y Medioambiente’.
El primero de ellos, dirigido al alumnado de Educación Primaria, es «Manitas en acción: Dunas», proyecto que tiene como objetivo la construcción de maquetas de la playa para conocer cómo se forman las dunas y la importancia que tienen para la preservación del litoral.
La segunda de las actividades que plantea Althea es «Geoedúcate I: Olas», dirigida al alumnado de ESO y Bachillerato con el propósito de dar a conocer los tipos de olas que existen, su formación y cómo afectan a la costa. Por último, «Geoedúcate II», también para alumnado de ESO y Bachillerato, se centrará en la evolución de las playas y propondrá un taller de observación geológica en el litoral chiclanero. Por último, de la mano de Agaden Ecologistas llegan las dos actividades que completan la oferta educativa del segundo trimestre. «¡Va de árboles!», dirigida a todos los niveles educativos y acercará a los escolares al ámbito de las plantas, sus grupos y sus ciclos biológicos, completando la propuesta una plantación grupal en el centro educativo o en una zona cercana. Por su parte «Mosquiaves», destinado a alumnado de 4º de ESO y Bachillerato, descubrirá la importante labor que desempeñan especies insectívoras como golondrinas, vencejos y aviones que regresan cada primavera a Chiclana para reproducirse y nidificar.
En este sentido, Palmero ha señalado que “todo lo que se haga en la educación ambiental es poco, pero estamos viendo como la programación de actividades se ha convertido ya en un hábito para los colegios, que cada vez las demandan más, y además estamos propiciando el nacimiento de una generación muy concienciada en esta materia».

