Con la llegada del 13 de junio, el Ayuntamiento empieza a salir de cuentas. El nuevo Gobierno se perfila con el reparto de delegaciones y tareas, pero para José María Román, esto no se produciría en tanto y cuanto no se cerrara el pacto para ser investido alcalde. Y tenemos que matizar, para ser investido, porque IU no ha accedido a entrar en el equipo de Gobierno. Por ello, se conformará un gobierno en mayoría simple o, como también se le conoce, en minoría del PSOE. Román ya lo dejaba claro en la entrevista de nuestro anterior número de El Periódico de Chiclana, “no habrá pactos forzados”. Y así ha sido.
Ambas partes se sentaron a dialogar y encontraron puntos en común y algunos que, aunque se ha pedido por parte de IU, quizás cueste más llegar a ellos, véase la remunicipalización de los servicios públicos. Algo que desde el PSOE saben que hay que estudiarlo, analizarlo y matizarlo muy bien. Al margen de esto, el próximo alcalde, si todo sale como es previsible, tiene claro que no quiere bailes de Salón, o para que se entienda, bailes en el Salón de Plenos. No quiere un Gobierno en minoría como el del primer año del Partido Popular, antes del acuerdo con el PVRE, ni los meses anteriores a las elecciones, con la pérdida de la mayoría del equipo de Gobierno, tras el cambio de Susana Moreno como concejal no adscrita. Esas dos bazas han sido motivos suficientes para no caer en los mismos errores y, menos aún, forzar acuerdos que, a la postre, se les pueda venir encima.
Por parte de la formación de Ana Rodríguez, son socios ya conocidos. Tanto en la Junta de Andalucía como en el propio Consistorio han formado tándem en el pasado, aunque, como bien sabe Rodríguez, les ha pasado factura en las urnas en estos dos últimos casos. En el ente autonómico por la ruptura del pacto por parte de Susana Díaz y los resultados obtenidos en las posteriores autonómicas. Ya en el Ayuntamiento chiclanero, cuando Nadine Fernández pactó con Román, tras la expulsión de IU de José Pedro Butrón, el partido se quedó en nada y fue la propia Rodríguez la que ha abanderado la regeneración de la coalición. Una regeneración avalada por loscuatro años de oposición que han servido para que los ciudadanos, a pesar de la caída general de IU, le dieran a este grupo apoyo suficiente para formar Gobierno de izquierdas que dé estabilidad a la situación política.
No obstante, de momento, los pactos serán puntuales, el PSOE queda contento porque se evita los llamados bailes de salón e IU evita el denominado por los analistas políticos ‘abrazo del oso’.

