LUIS ROSSI/Chiclana
El poblado de Sancti Petri busca su recuperación urbanística, turística y económica. Con la vuelta de los socialistas al Gobierno local, se desechó la idea de un proyecto más vanguardista para el antiguo poblado almadrabero y se ha activado un plan “más acorde con la coyuntura económica”.
Bajo este pretexto, actualmente están trabajando en el futuro de la península tanto la Junta de Andalucía, a través de la Delegación territorial de Fomento y Vivienda, así como la Agencia Pública de Puertos de Andalucía (APPA), como el propio Consistorio. Este trabajo se plasmará por escrito en un convenio de colaboración tal y como anunciaron los responsables de cada entidad. Cabe recordar que en los últimos meses se recibió un informe negativo de Costas, que no veía con buenos ojos las modificaciones previstas, aludiendo a la conservación de la “flecha litoral”. Un filo que no está previsto tocar, puesto que ya existe un paseo marítimo que recorre el límite costero.
Sobre este asunto, el regidor chiclanero aclara que «tiene un olvido importante y es que toda la península está delimitada y definida por un paseo marítimo y un muro.» De hecho, está tan definido que aquella arena que se acumula se va a dragar. Por ello, no es una flecha litoral «viva dinámica, sino que está fijada por la Administración y está delimitada». Así, «cae de plano la línea argumental que Costas ha empleado”.
Actualmente la península se compone de un espacio portuario de 22.137 metros cuadrados, el borde exterior, competencia del Gobierno autonómico y que gestiona la Agencia de Puertos, y el interior, que está concesionado por el Estado al Ayuntamiento de Chiclana, de 58.997 metros cuadrados. Mediante el futuro convenio se pondrá en marcha una comisión paritaria entre la Agencia de Puertos y el Ayuntamiento de Chiclana que aborde tanto los contenidos como los medios para hacerlos realidad.
En cuanto a los primeros, la comisión acordará y propondrá a las respectivas administraciones la asignación pormenorizada de los usos en la totalidad de la península, con arreglo a las funciones y competencias de cada administración, y para lo cual se redactará un documento conjunto, lo que asegurará la coherencia de la ordenación en toda la península. En este ámbito ya se ha avanzado bastante entre las dos administraciones, de forma que existe un acuerdo básico sobre los usos a que se deben destinar los diferentes suelos.
ZONA NÁUTICA
Hay que tener en cuenta que la principal actividad actual de la zona es la náutica de recreo y los deportes náuticos, con una dársena gestionada por el Club Náutico, de 220 atraques, y otra gestionada directamente por la Agencia de Puertos, con 92 amarres, además de otro tipo de embarcaciones ligeras que utilizan la lámina de agua como piraguas, kayaks o excursiones turísticas. También existe una pequeña flota pesquera artesanal con base en este puerto para estancia y refugio. Toda esta flota demanda una serie de instalaciones en tierra que no tienen cabida en el espacio portuario, limitado al borde exterior de la península.
Por tanto, el interior de la península debe dar respuesta a esta demanda, poniendo en servicio las instalaciones adecuadas para dar soporte a los clubes y asociaciones que ya operan en la zona, a las embarcaciones y a las tripulaciones, como varadero, área técnica, edificios etc. Por añadidura, se completará el uso turístico y cultural del recinto y se mantendría el viario actual para el tráfico rodado, potenciando únicamente los recorridos peatonales.
En cuanto a los medios, la comisión acordará y propondrá a las respectivas administraciones los instrumentos mediante los cuales quedará establecida la ordenación de la totalidad de los suelos, y que serán para el recinto portuario un Plan de Usos, competencia autonómica, y para el interior de la península el instrumento que el Ayuntamiento decida. La comisión, además, impulsará la tramitación de ambos documentos.
DRAGADO
Desde la Consejería de Fomento y Vivienda se ha informado de las inversiones que, a corto y medio plazo, acometerá la entidad para «asegurar unas buenas condiciones de navegación y facilitar, por tanto, el desenvolvimiento de las actividades náutico-recreativas y pesqueras».
Están previstas dos actuaciones de dragado. La primera de ellas tendrá como objetivo la conservación en instalaciones pesqueras y deportivas. El volumen total a dragar es de 22.798 metros cúbicos y el objetivo es alcanzar un calado mínimo de 1,5 metros de profundidad en las instalaciones de las embarcaciones de recreo y de 2 metros en la zona pesquera, en la máxima bajamar del año.
En la actualidad el proyecto está terminado, sólo a la espera de incorporar alguna modificación o medida que se derive del proceso de tramitación oficial previo al que está sometido desde el pasado 29 de julio.
Esta tramitación es la necesaria para obtener tanto la correspondiente autorización de vertido, como el informe favorable del Parque Natural Bahía de Cádiz y el dictamen sobre cautelas arqueológicas de la Consejería de Cultura. El importe de la licitación de la obra será de aproximadamente 376.000 euros, con un plazo de ejecución de tres meses.


