L. ROSSI/ Chiclana
Saliendo de las calles del centro en dirección hacia la zona conocida como El Campito y las antiguas huertas, nos encontramos con un epicentro que deja a un lado el camino hacia Las Albinas y, al otro, la calle Jesús Nazareno. La plaza debe su nombre al Conde las Torres, José del Retortillo, según el título nobiliario concedido en 1738 por el entonces monarca reinante FelipeIV. Antiguamente recibía la denominación de Camino de la Soledad y Pozo Santo. Es célebre por la casa-palacio construida en el último tercio del siglo XVIII, considerada como prototipo de la Casa-jardín chiclanera, a principios del siglo XX pasó a ser propiedad de la conocida familia gaditana de banqueros Gómez-Arámburu.
Actualmente la Casa tiene cedida parte de su jardín privado a la ciudad, que lo mantiene como zona verde para uso público y todavía cuenta con algunos de los grandes árboles primitivos de aquel jardín original.
Otro de los hitos históricos se marca con la conocida Frasquita Larrea, célebre literata romántica, que organizaba tertulias en el Cádiz de las Cortes, que fueron círculo social de importantes intelectuales de la época. Poseía su morada en Chiclana, en la denominada “Casa de las Palomas”, un edificio burgués de la segunda mitad del XVIII y estilo barroco, que se halla en el final de la calle Mendaro.
Tras varias reformas, la plaza tiene una rotonda con una farola isabelina. En la confluencia de las calles Mendaro y Jesús Nazareno se ubica la inmobiliaria Gormaz y el conocido establecimiento hostelero Casa Adolfo, fundado en 1961, destacado por sus jamones y embutidos.


