El 18 de mayo se celebra el Día Internacional de los Museos para motivar al público a acudir a ellos
Textos: Jesús Romero
Hay un tiempo para cada cosa, nos recordaba el Eclesiastés. Y hasta un día. Hay tantos días de tantas cosas que hasta se pisa en la estrechez de veinticuatro horas las unas a las otras. El próximo día dieciocho de mayo se celebra, por ejemplo, el día Internacional de los Museos, aunque el nuestro, como tantos otros, abre cada día -menos los lunes, que también a puerta cerrada, por cierto, se trabaja-, festivos -casi todos- incluidos; y abre por las mañanas y, de martes a viernes, por las tardes también. Vamos, que quien no encuentre hueco…
Es que, a lo mejor, la gente no se entera, me decía esta mañana un alumno -de máster de la cosa- que tenemos desde hace unas horas en prácticas. Me dice que no se había enterado de la apertura de Nueva Gadeira, ¡ni de su existencia siquiera!. Y esto nos pasa, me dice, a los que amamos la Historia y, en general, la Cultura. Igual no se aman tanto, le digo. O que no se las ama de manera adecuada. O que se las ama de otra manera, que también puede ser. Hay otros modos de acercarse a la cultura, incluso, dentro de ésta, a la Historia. El Museo es, a tal fin, una herramienta más, una humilde herramienta más, al menos nuestro museo local. Y aunque cumple también otras funciones o así lo pretende, el lema sugerido para la celebración este año es “por la educación y la investigación”, cosa que, en municipios turísticos especialmente aunque no sólo, bien pudiéramos desatender o dejar en segundo plano.
El lema de este año es “Museos por la educación y la investigación”
Cuando los que tenemos una edad -más bien dos, y nos encaminamos ya a la tercera- éramos niños, no teníamos la menor duda de que la función de la escuela era instruir. Ministerio de Instrucción que se llamaba al del asunto. Uno iba al colegio a aprender. A aprender cosas: los nombres de los ríos entonces más caudalosos, la tabla de multiplicar casi como partitura, las analogías entre Moscardó y Guzmán el Bueno,… Cosas así.
Después de bastantes años y de no pocas reformas, nuestros conejillos de indias y sus progenitores, incluso muchos miembros del profesorado, tienen asumido que la función de la escuela es otra: educar, que ahí -en toda su abstracción- es nada. Y la instrucción clásica, no siempre prestigiada, es sólo una dimensión de las muchas de las que ha de ocuparse, educadores ellos y ellas, el profesorado, un profesorado cada vez más atiborrado de papeleo y burocracia.
Pero a nadie se le escapa que educar no es asunto sólo de la escuela donde unos padres, a través de sus hijos, educan a los hijos de otros padres incluso en el recreo. Educa la familia, claro, también en casa. Educan los amigos. Educa la tele todo el rato, incluso -y mucho- en los anuncios. Educa el móvil, con influencers en pantalla y sin ellos. Educan las canciones, las películas, ¡hasta los libros a quien los usa! Hacer, no hacer, decir, no decir,… Todo educa.
Las exposiciones se adaptan a las edades e inquietudes de los grupos escolares
Y queremos pensar que el Museo -un sencillo museo municipal- arrima también su hombro consciente a esta tarea, una de las más nobles tareas que quepa concebirse. Por eso tenemos, durante los meses que el curso escolar dura, presente al alumnado de la ciudad. Y lo tenemos presente en los contenidos -de la Exposición permanente y de las Exposiciones Temporales- y el formato en que a esos contenidos se accede, considerando edades, formación, inquietudes, etc. Ver -¡verlo con los ojos!- que aquello de los asentamientos prehistóricos, de los fenicios, de los romanos, de las batallas, tuvo lugar aquí, aquí mismo, igual ayudar a no percibir tan lejanas o ajenas las cosas que los libros de texto refieren. Queremos creerlo. Otra herramienta. Una más.
Los niños, las niñas -y no olvidemos a los usuarios mayores de la Educación Permanente- conforman una gran parte de nuestros visitantes. Y como este año, el lema del día de los Museos remite a la educación, hemos decidido que, en una de nuestras salas, expongan ellos mismos su particular visión de la Historia de las Civilizaciones. Así celebraremos este año nuestro el dieciocho de mayo.

