LUIS ROSSI/Chiclana
Tras el accidente que ha costado la vida a tres militares españoles, similar al que sufrió su hijo el 19 de marzo de 2014, Sebastián Ruiz vuelva a criticar las condiciones en las que se «juegan la vida» los pilotos
Cuando el 22 de octubre las noticias anunciaban que un helicóptero del Ejército del Aire español, con base en Gando (Gran Canaria), había desaparecido en Mauritania, desde Chiclana no pudieron dejar de lamentarse por los infaustos recuerdos que producían. Tres militares desaparecían y hasta la semana siguiente no se pudieron hallar los cuerpos. Uno de ellos resultaba familiar, Jhonander Ojeda, que en marzo de 2014 sufrió otro accidente similar donde él salvó la vida pero no así tres de sus compañeros. Uno de ellos, Sebastián Ruiz Galván, de 26 años y natural de Chiclana, que pereció tras estrellarse el helicóptero del SAR 802 en aguas de Canarias el 19 de marzo.
Un año y medio después, ocurre un accidente similar que al padre del militar chiclanero, exconcejal del Ayuntamiento de Chiclana, Sebastián Ruiz, no le pilla de imprevisto. En unas declaraciones al periódico El Mundo, Ruiz era tajante reconociendo que los militares “están volando en chatarras”, refiriéndose al estado en el que se hallan las aeronaves. “Helicópteros que, después de 30 años, no han tenido un adecuado mantenimiento”, afirmando que los reparan con “piezas usadas”. El dolor del chiclanero es visible cuando recuerda que la operación de rescate en la que se vio inmerso su hijo “carecía de todas medidas elementales de seguridad”, destacando que se enviaron a los pilotos a una operación nocturna “con un aparato que carecía de focos de búsqueda, para que pudieran tener una referencia de dónde estaba el mar”.
Sebastián Ruiz ya protestó en su momento por la falta de información que recibieron durante todo el proceso los familiares, llegando incluso a mandar un misiva al mismo Rey de España, entonces todavía Príncipe de Asturias, donde lamentaba que no se hiciera ni una “llamada de condolencia” por la muerte de su hijo. “Mientras todo el mundo se ha preocupado porque los aviones en los que su Alteza se desplaza han tenido alguna avería, y hay que renovar la flota, mi hijo y sus compañeros volaban en el Súper Puma, un aparato de hace casi 40 años, cuyas condiciones de seguridad en vuelo no eran las adecuadas para las misiones que tiene que realizar”. A día de hoy este ‘padre coraje’, sigue sin una respuesta clara y, lo que es peor, viendo cómo sigue habiendo otros españoles que perecen por las “malas condiciones”, mientras solloza: “no se puede seguir jugando con la vida de las personas”.
Sebastián Ruiz Benítez
El que fuera concejal del PP lleva un año pidiendo explicaciones al Ministerio, sin obtener resultados. Y no sólo se refiere a los que tienen que asumir responsabilidades, sino a aquellos que deben ponerse manos a la obra, para que no se sigan sucediendo estos lamentables accidentes. Su hijo, el teniente Ruiz, Chiclanero de 26 años, pereció en un accidente de helicóptero y fue condecorado con la Cruz del Mérito Aeronáutico, distintivo amarillo, a título póstumo.


