Sancti Petri Vuelve a soñar

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almadraba chiclana
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El previsible incremento de las capturas de atún rojo por parte de la Iccat tras la recuperación de la especie reaviva el proyecto de ‘Pesquerías de Chiclana’ para calar una almadraba en aguas chiclaneras

J. M. R.
Dicen que no hay mal que dure cien años, pero algo así como un siglo les han parecido a los almadraberos los diez largos años que llevan padeciendo los recortes de un plan de recuperación del atún rojo (thunnus thunnys) que, cabe recordar, vino obligado por la falta de escrúpulos de artes de pesca que nada tienen que ver con la almadraba. Un plan que, ahora sí, podría haber llegado a su fin para dar paso a otro de ordenación.

Así, al menos, se desprende del informe presentado días atrás por los científicos de la Iccat (Comisión Internacional para la Conservación del Atún Atlántico), documento en el que se refleja que la recuperación de la especie es una realidad y que, por tanto, el TAC (Total Admisible de Capturas) podría incrementarse hasta las 36.000 toneladas (en 2017 se aprobaron 23.155).

La noticia, que se produce jornadas antes de que se reúna en Marrakech (Marruecos, del 14 al 21 de noviembre) la Iccat para proceder a la fijación y reparto de la cuota de captura de atún rojo para 2018, llena de optimismo y esperanza al sector y, lo que es más importante para la localidad, abre la puerta a que Sancti Petri pueda volver a recuperar un arte de pesca que está en lo más profundo de su ADN.

Y es que, cabe recordar, fue la crítica situación de la especie y la puesta en marcha del consiguiente plan de recuperación las que frustraron el retorno de esta arte milenaria a aguas chiclaneras. Un regreso para el que en 2005 se dio un paso importante con la adjudicación por parte del Ministerio de Agricultura y Pesca a la empresa Pesquería de Chiclana S.L. la explotación de la actividad almadrabera en el poblado de Sancti Petri de Chiclana, algo que, por lo antes referido, no se llegó a producir.

“Seguimos contando con la licencia que en su día nos otorgó el Ministerio de Agricultura y Pesca y nuestra intención es que, si finalmente retornamos a los niveles de cuota de captura previos al plan de recuperación, retomar el proyecto de almadraba para Sancti Petri, algo que nos encantaría teniendo en cuenta los lazos históricos del poblado con el sector y los beneficios, directos e indirectos, que podría generar en Chiclana”, comentaba Diego Crespo, presidente de la OPP-51, propietaria de las almadrabas de Conil, Zahara de los Atunes y Tarifa y socio de Pesquería de Chiclana S.L. junto a otros empresarios. “No obstante”, subrayaba Diego Crespo, “aún es pronto para adelantar nada, ya que primero tenemos que ver el efecto real que el informe de los científicos va a tener en el TAC y, lo que es más importante, el reparto que se realizaría de este previsible incremento de capturas”.

“Nuestra intención”, incidía, “es mantener las pesquerías con las que ya contamos y, en función del aumento de la cuota, ir incorporando a nuevos agentes, entre los que se encuentran Pesquerías de Chiclana, puesto que, a través de su asesor jurídico, ya nos han mostrado su intención de entrar, ya que se quedaron a las puertas de hacerlo en 2006. Nuestro apoyo a esta iniciativa es absoluto y esperamos que la gestión y funcionamiento de esta almadraba empiece cuando antes”.

En la misma línea, Marta Crespo, gerente de la OPP-51, recuerda que , “en 2008,el Ministerio de Agricultura y Pesca emitió una orden de reparto de la cuota a nivel nacional en la que se incluían las pesquerías, el arte de cerco, las almadrabas, el cebo vivo, el palangre de superficie… Nosotros impugnamos aquella orden porque no estábamos de acuerdo con la cuota que se nos asignó, porque a las almadrabas de la provincia les pertenecía 1.580 toneladas y quedamos muy por debajo”.

Cabe recordar que Sancti Petri fue icono de la etapa más brillante del sector almadrabero, siendo base en su poblado del Consorcio Nacional.
Además, fue en aguas chiclaneras en donde secapturó el atún más grande pescado por esta arte, un ejemplar de 840 kilos.

De salir adelante el proyecto, José María Román señalaba que, “la almadraba ocuparía una parcela de 2.000 metros cuadrados, incluyéndose también la playa de anclas y con una ampliación del muelle”.
“Estamos siendo previsores, porque queremos que el Plan Especial para el poblado de Sancti Petri y la almadraba sean compatibles en el futuro del poblado”, concluía el alcalde que destacaba que “la seña de identidad de Sancti Petri, que es la almadraba, no podía desaparecer”.

En definitiva y después de largos años de espera en los que la propia arte de la almadraba ha visto amenazada su propia existencia, el poblado de Sancti Petri vuelve a soñar con la posibilidad de ver capturar de nuevos en sus aguas a los gigantes de plata.

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