Chiclana, objeto de deseo inversor

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04-05. B

LUIS ROSSI/Chiclana

En los próximos años están previstas en la Bahía de Cádiz una serie de inversiones, privadas y públicas, que pueden elevar a la ciudad para colocarla como punta de lanza a nivel provincial y, por qué no, a nivel nacional. Con el programa especial de Cádiz de la ITI (Inversión Territorial Integrada) la gestión económica se hace necesaria, más teniendo en cuenta que el poblado de Sancti Petri es uno de los focos donde mirar. 

A los consabidos polígonos industriales de la ciudad, a saber, Pelagatos, El Torno (I y II), Urbisur y La Hoya, se pueden sumar otros terrenos de una importante proyección. Este es el caso de la zona de La Longuera. Un lugar donde estaba planteado un magno centro comercial, que llegó a estar firmado en papel con el grupo de empresas Martín Casillas, pero que a día de hoy, está pendiente de llegar a un acuerdo para disolver la relación contractual. Se trata de un derecho de superficie y, hasta que no se resuelva, no se puede proyectar nada en esta zona según indican desde el Consistorio. Toda vez que esto ocurra, llevaría consigo que grandes empresas tuvieran la oportunidad de poder invertir en este lugar. 

De hecho, este medio ha tenido conocimiento de grupos empresariales que están dispuestos a realizar importantes inversiones. Empresas vinculadas al sector del ladrillo, pero que no pretender realizar actuaciones relacionadas con la vivienda, sí con intereses por lo comercial. Por ello, el malogrado proyecto de La Longuera se podría recuperar, pero, principalmente, las inversiones estarían enfocadas en el desarrollo turístico. No sólo el suelo público está siendo observado, también el terreno privado está siendo objeto de un análisis de viabilidad económica, buscando esta zona de la Bahía de Cádiz para erigirla como referente.  Todo esto, añadido a un asuntoque no es baladí: el transporte. El tranvía metropolitano de la Bahía de Cádiz, toda vez que las obras terminen, supondrán un aliciente más para la llegada de visitantes a la ciudad y, por supuesto, de trabajadores. 

En este mismo contexto se encuentra la llegada de la Alta Velocidad a Cádiz. De la capital de España a la gaditana habrá dos horas de distancia, lo que hace pensar que las playas chiclaneras, con el tranvía, estarán “a dos billetes” de Madrid, uno ferroviario y otro tranviario. La Barrosa a menos de tres horas de los madrileños hace que se equilibre turísticamente con la costa levantina. 

Con la ITI específica que se está proyectando para la provincia de Cádiz, una de las infraestructuras que se verá reforzada será la línea ferroviaria. La Alta Velocidad es una de las prioridades de las administraciones. A día de hoy el estancamiento está en la velocidad que se alcanza, ya que son necesarios los 300 kilómetros por hora. Para ello se precisa la instalación de un sistema de señalización especial (ERTMS) que permite a las unidades férreas alcanzar los 220 kilómetros por hora, contemplado en los Presupuestos Generales del Estado para 2017.  

En este sentido, el propio alcalde chiclanero, José María Román, entiende que esto va a suponer un impulso importante para el desarrollo económico de la localidad porque, además, Chiclana “con todos los respetos, tiene mucho más potencial que la costa levantina”. De Madrid a Valencia las comunicaciones son directas. El Mediterráneo con sus aguas más cálidas atrae a millones de turistas que se desplazan desde la capital. Según los analistas consultados, unos ocho millones de personas buscan la costa llegadas las fechas estivales. En este sentido, son varios los empresarios que ya tienen sus miras puestas en Chiclana por las playas, los servicios, el entorno, las temperaturas y la escasa masificación. Los kilómetros de playa de La Barrosa dan para mucho y, en el Novo Sancti Petri, ya preparan esta venida. 

En ediciones anteriores, ya se publicaba en este medio la importancia del turismo nacional y cómo los españoles ocupaban la zona en verano, produciéndose un importante movimiento económico. Por ello, cadenas hoteleras como Hipotels ya han empezado a ampliar sus instalaciones. La evolución de Hotel Barrosa Palace a cinco estrellas es buena muestra de este argumentario, además de las mejoras en sus instalaciones. Lo mismo ocurre con Meliá Sancti Petri, que acometerá una fuerte reforma tras 25 años en la costa. 

Así las cosas, la apuesta por el suelo industrial ya era una tendencia desde hace tiempo en la Asociación de Empresarios. Sin ir más lejos, su presidente, Nicolás Rodríguez, entendía que hay que “agarrarse a la nueva reindustrialización de nuestro entorno con el inminente rearranque de Navantia”. Rodríguez comentaba que “no se puede perder el barco del impulso de las empresas auxiliares, ahora casi desaparecidas, ni tampoco el de la especialización de la construcción, el de aprovechar la calidad de nuestro sector primario agro-acuícola y del naciente cultural, bases del Turismo con mayúsculas”.  A esto también hay que sumarle el turismo deportivo, centrado en el golf. No hay que olvidar que la temporada alta de este deporte se concentra en meses otoñales. Una época que, dada la excelente climatología de la zona, hace que los campos de golf se encuentren en óptimas condiciones para la práctica de este deporte. Un camino que hay que preparar y adelantarse para que Chiclana sea el lugar elegido por las grandes empresas, las inversiones privadas y públicas y, con especial interés, los millones de turistas potencialesque buscan las bondades de esta zona costera.

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