C.REYES/Chiclana
Integrantes de Cruz Roja se han concentrado hoy a mediodía para guardar un minuto de silencio por las víctimas que ha causado el ataque aéreo en la ciudad de Rann, entre Nigeria y Camerún.
Así pues, han procedido a la lectura de un manifiesto en el que extienden sus condolencias a las familias de todas aquellas personas fallecidas o que han resultado heridas durante el ataque. Asimismo, en el comunicado señalan que «la seguridad de todo trabajador humanitario debe ser protegida, al menos seis voluntarios murieron y otros 13 han resultado heridos» aunque como han señalado «esas cifras pueden aumentar a medida que se recibe información más actualizada». «Además del personal de ayuda se calcula que 70 personas han muerto y más de 100 han resultado heridas».
Los voluntarios estaban en Rann como parte de una operación humanitaria que se encargaba de llevar comida a más de 25.00 personas desplazadas y hospitalizadas.
No obstante, desde Cruz Roja solicitan que los trabajadores humanitarios «sean capaces de operar de manera segura y tener la posibilidad de prestar asistencia vital cuando sea necesaria sin temor a perder sus vidas».


