García Gutiérrez y la música

0
106

Libro y no libro la cosa, de otras publicaciones de García Gutiérrez -o muy directamente vinculadas a él, a su nombre- hablaremos hoy. al hilo del año Beethoven , doscientos cincuenta ya

Y es que, antes de todo esto de la pandemia última -que todavía-, el reciente confinamiento y la nueva normalidad, nos habíamos planteado un año especialmente musical, cosa que al cabo no ha podido se tal la pensamos. Aunque alguna de estas cosas -algunas de las expositivas- han podido salvarse de la quema. Por ejemplo, la nueva Exposición Temporal que, manteniendo nuestro compromiso veraniego con García Gutiérrez, ofreceremos este año y que une -reflejo de la unión que realmente hubo- al poeta chiclanero con la música. Que, por cierto, tras el éxito de la puesta en escena de la ópera Il Trovatore en la plaza mayor cuando el último centenario -segundo de su nacimiento-, algunas personas se acercaron al Museo en los meses siguientes interesándose por el “músico” de Chiclana.

Una exposición temporal mostrará los vínculo del autor con la música

A tanto no llegó nuestro poeta en el terreno propio de Euterpe, aunque maridaje sí que hubo, y no mal avenido.

Pero no sólo la nueva temporal se hace eco del asunto, sino que se hace éste presente -y mucho- en la Exposición Permanmente, la que, recorriendo la Historia de nuestra ciudad, constituye el eje del Museo, hasta el punto de que ciertas exposiciones temporales -las agrupadas bajo el título genérico de “Contextos del Museo de Chiclana”- son concebidas como ampliaciones monográficas, más o menos amplias, de asuntos someramente tratados en la Permanente, pues mayor amplitud no permiten los espacios disponibles ni los recursos del Museo, ni la aconsejan quizá la propia concepción del mismo.

El espacio permanente dedicado a García Gutiérrez es uno de los que más ha crecido en los últimos años -y en no poca medida, a consecuencia de las temporales que año tras año le dedicamos-. En este espacio no podríamos, habida cuenta de la relación del poeta con la música-, sino dedicar un rincón a dicha relación.

El espacio dedicado a García Gutiérrez es el que más ha crecido estos años

En este rincón del Museo está presente, abierta por la página precisa la guía de mano de actividades del bicentenario, esta representación de Il Trovatore en 2013 que hemos mencionado más arriba. Junto a ella una edición de las partituras de Il Trovatore de Giuseppe Verdi impresa en el siglo XIX y una buena litografía con el retrato del gran compositor. Junto a estas dos piezas, otras dos que -atendiendo a la didáctica- decidimos reunir: por un lado, una antigua edición de El trovador; por otro, una edición del libreto de la mencionada ópera de Verdi que recoge el texto, original de Salvatore Cammarano: “Il Trovatore. Dramma lirico in quatro parti”. Reunir estas piezas en nuestras vitrinas responde a un intento clarificador contra la creencia, no del todo fundada aunque sí con frecuencia proclanmada, de dar por sentado que Verdi puso, sin otra mediación, música los textos de nuestro dramaturgo.

Junto a estas piezas, una especialmente curiosa que, tan extraña hoy a nuestra cotidianidad, sorprende de manera especial al visitante: el rollo de pianola con el “Miserere” de la ópera, rollo de pianola de finales del XIX que evidencia la enorme popularidad de la obra donde los talentos de García Guitiérrez y Verdi confluyeron.

Para dar un poco de atmósfera y desandar, en lo posible, los tiempos andados -por otros-, un antiguo abanico de teatro y unos antiguos prismáticos que lograban esos primeros planos de la escena, imposibles de otro modo, y ciertas cercanías de palco a palco manteniendo las distancias que, sin virus letal de por medio, la buena sociedad aconsejaba entonces.

En la vitrina de enfrente, más sobre García Gutiérrez y la música. Pero de esto, y de la temporal que sobre el tema ofreceremos al público, hablaremos próximamente.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here