JUAN LUIS IGLESIAS
Director 8 Chiclana
El comercio de Chiclana se tiene que reinventar. Y no es una crítica o más bien, si. La pasada Feria del Stock que se celebró recientemente en el centro no consiguió las expectativas de los comerciantes.
Además, en las pasadas navidades, las ventas, según la asociación de empresarios, estuvo por debajo de la media provincial. A este colectivo le vendría bien aplicar el Análisis “DAFO”. Una herramienta que utilizan las empresas para conocer sus Debilidades, Amenazas, Fortalezas y Oportunidades. Y sin embargo, el comercio en Chiclana no tiene nada que envidiar a los centros comerciales, porque tienen la misma variedad, calidad y ofertas que puedan tener las franquicias, pero le falta adaptarse a los gustos actuales. Hay que prescindir de viejos usos y costumbres que ya no sirven.
El actual cliente es muy exigente y quiere buenos precios, variedad y buen trato. Compra por Internet, sabe lo que cuestan las cosas en muchos sitios diferentes. Por poner un ejemplo: Los vales que te dan cuando compras un artículo por si lo quieres descambiar. Piensen. Ninguna franquicia hace eso. Esa práctica es demasiado habitual en muchos negocios local y tira para atrás a los potenciales clientes que se ven condicionados en su libertad de compra.
Precisamente esa es una de las máximas que unos grandes almacenes muy conocidos tienen y que se ha convertido en su marca. Ahí es donde los establecimientos chiclaneros tienen que luchar y seguro que ganarán.
Necesitamos el pequeño comercio, es el alma de las ciudades, el que más empleo crea, por eso, quienes tratamos con ellos cada día, queremos que sean más fuertes, más atractivos. Todos saldremos ganando.

