viernes, abril 24, 2026
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NO SÓLO DE PAN

Más de una treintena de obras dedicadas al bodegón integran esta nueva exposición en el Museo

En algún momento se nos tenía que pasar por la mente, trabajando en un museo, que no sólo el pan nos alimenta; que necesitamos, en fin, otros nutrientes, herederos como somos de aquellos ascendentes nuestros que, precariamente satisfechas ciertas necesidades fisiológicas, no se sintieron del todo saciados y, queriendo más, dieron forma de campana, por ejemplo, a sus vasijas o con la ayuda de cantos rodados o palillos las ornamentaron -más que sólo recipientes- por fuera. Otro hambre, supongo, otra sed.

De un hambre y otro, de una y otra sed trata la nueva Exposición Temporal del Museo de Chiclana que, bajo el título “No sólo de pan” -clara alusión, hasta antes de ayer, al conocido pasaje evangélico-, nos acerca al mundo del bodegón a través de pinturas de autores y estilos bien distintos -y de recreaciones variopintas en vitrinas- y a través de épocas diversas también.

El objetivo de la exposición es explicar cómo surge el bodegón

Tenido por género menor durante siglos, y por algunos todavía en nuestro tiempo, el Museo de Chiclana propone para este verano una reflexión acerca de los orígenes del bodegón y de su vigorosa perdurabilidad hasta el presente.

Aunque encontramos bodegones ya presentes en antiguas tumbas egipcias lo mismo que en los frescos o mosaicos de Pompeya o Herculano, el bodegón -lo que propiamente llamamos bodegón- se va abriendo paso poco a poco en la Historia de la Pintura occidental según el naturalismo se va afianzando, pues va ligado a éste la suerte del bodegón en sus orígenes. No es de extrañar, pues, que sea en el siglo XVII cuando alcance carta de naturaleza como género y cumbres elevadas en creaciones de insuperable calidad.
El concepto de naturaleza muerta, con el que con frecuencia se le designa, se queda, vista la evolución del género a través de los siglos y la enorme variedad de sus frutos, pequeño y peca de inexactitud. Objetos a veces trascendidos o bien objetos que, sin más pretensiones, que son lo que son. Porque no sólo de pan… pero con pan también. Saciedad que nos permite otro hambre.

Esta muestra estará abierta al público hasta el próximo 14 de septiembre

Los objetos agrupados en las composiciones clásicas de los bodegones aparecen, al comienzo, como mero complemento en obras que, por su temática, se consideran de mayor importancia, pues no se consideraban los elementos propios del bodegón dignos por sí solos de un lienzo. Pero artistas de primera -pensemos, desde el suelo patrio, en Zurbarán o en Sánchez Cotán– pusieron sobre el bodegón su mirada y, poniendo sus manos a la obra, lo pusieron delante de la nuestra.

Desde bellas obras decorativas a otras cargadas de hondo significado, llega el bodegón hasta nuestros días como género de primera que no precisa más allá de sí mismo justificación.

Más de una treintena de obras nos aproximan a este género. Obras de, entre otros, José Dodero, Antonio Vela, Manuel Caballero, José Luis Díz de la Torre, Carmen Espel, Juan Antonio González “Moraldi”, Genís Capdevilla, Pedro Guijo o Encarna López.
Esta nueva Exposición Temporal del Museo de Chiclana, que estará abierta al público hasta mediados de septiembre, se verá complementada con otra de temática más o menos semejante, aunque de diferente raíz y con distinta finalidad, que llevará por título “El bodegón en los fondos del Museo de Chiclana” y que se inaugurará en fechas próximas exponiendo al público obras del género de la propia colección del Museo, muchas de las cuales no han sido expuestas nunca o sólo en ocasiones. Obras de Gessa Arias, de Fernanda Francés, de Agustín Segura, de Julia Alcaide o Juan Antonio González, entre otros. Buena ocasión para ver los pequeños estirones que va dando este joven Museo en edad de crecer.

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