Asignatura pendiente

0
153

Comienza de nuevo el curso escolar y, como siempre, las carencias y los problemas en los centros educativos. Me entero de que la maestra que le corresponde a mi hijo estará de baja un tiempo no determinado y, teóricamente, tendría que sustituirla otro docente. Pero no. No se ocupará la plaza, tendrán que ser el resto de maestros los que, como buenamente puedan, impartirán las asignaturas todo el tiempo que dure la baja. Es decir, el que esté libre que enseñe matemáticas, si Pepe tiene tiempo les impartirá “Cono” y si María tiene hueco, les dará “Educación Física”.
Durante mis años de escolar, jamás me encontré con semejante panorama. Si esto sucedía, había un profesor que inmediatamente se incorporaba el tiempo que fuese necesario y el curso transcurría con normalidad. Nunca el claustro tuvo que ingeniárselas para saber qué hacer con una clase porque faltaba la “profe”. Pero esto no es todo.
Como tengo hijos en edad escolar, me dicen que uno de los maestros ejerce como tal y a la vez, es el director. Y no sólo eso, hace de administrativo, elabora cuadrantes, hace fotocopias y organiza la excursión de fin de curso si hace falta. Esto, que ya no asusta nadie, es una aberración. En mi colegio, el director siempre era el director y nada más. Teníamos un administrativo y nunca faltaba un profesor de sustitución. Y teníamos gimnasio, patios, salón de actos, duchas y biblioteca. ¿Ciencia ficción?, pues no. Pues escuchen ahora lo más increíble, no era un colegio privado, era público. Y mis amigos también fueron a otros colegios públicos con las mismas instalaciones. Tengo que ser honesto con mis hijos, yo tuve más posibilidades que ellos para formarme. Algo está fallando y eso quiere decir que, quienes nos gobiernan, no han hecho sus deberes.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here