Entre el Brexit y la regularización urbanística

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La comunidad británica residente en Chiclana se prepara para acogerse al decreto de la Junta de Andalucía para legalizar sus viviendas mientras mira con preocupación los efectos que tendrá el Brexit en su vida en la ciudad

La comunidad de británicos residentes en Chiclana es la más numerosa entre los extranjeros que viven en España, con unas 700 personas censadas en el municipio. Una importancia que hace que sea la única comunidad con una asociación propia, Chifra, con 435 miembros, según explica su presidente, David Fisher, para quien “los dos problemas más acuciantes con los que nos enfrentamos son el proceso de regularización de nuestras viviendas y la situación creada con el Brexit, que supone la salida de Inglaterra de la Unión Europea, algo absurdo desde nuestro punto de vista, porque somos europeos y no vemos en qué nos va a beneficiar a nosotros dejar de serlo. No es bueno y seguramente la estupidez ha llevado a la mayoría a votar la salida”.

Unos 700 británicos están censados en Chiclana en la actualidad

Por lo que se refiere a la regularización de sus viviendas, la mayoría de ellas en zonas como el Pago del Humo o la Rana Verde, la asociación, tras una asamblea celebrada recientemente en un local de Chiclana, ha decidido “acogernos al decreto elaborado por la Junta de Andalucía e iniciar los trámites para que nuestras casas sean declaradas Asimilado Fuera de Ordenación, y acceder al agua, la luz y alcantarillado”. En este sentido, Fisher señala que “una situación como la que existe en Chiclana con las viviendas irregulares sería imposible de reproducir en Inglaterra, tal vez porque allí somos más ordenados, a veces demasiado”.

Cuenta con una asociación propia, Chifra, con más de 400 socios

Y es que a la hora de elegir entre Chiclana y su país de origen, el presidente de Chifra asegura que “vivir aquí es más fácil y agradable que en Inglaterra. Los chiclaneros son gente amable, acostumbrados gracias al turismo a oír distintos acentos y a aceptarlos a todos. Además el clima es más sano y la vida más barata, algo que nos viene bien a la mayoría de los residentes británicos, casi todos jubilados”. A este respecto y como ejemplo de la diferencia del coste de la vida, Fisher señala que “por una vivienda que en Chiclana paga 300 euros de IBI, en Inglaterra se pagarían unos 2.500, es mucha diferencia”.

Residente en la ciudad desde 2002, David Fisher, que todos los años regresa unas semanas a su país natal, asegura que “de Chiclana me llevaría a Inglaterra sobre todo la comida y la manera de vivir”, añadiendo que “soy un enamorado de la siesta. Es una costumbre que permite disfrutar más del día y de la noche”.

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